
Israel ha encontrado un arma nueva, eficaz y agresiva que la desvinculará para siempre de esa imagen de abuso de la fuerza a la hora de llevar a cabo detenciones en Cisjordania.
Se llama Skunk (mofeta, en inglés) y desprende el peor olor conocido hasta la fecha, una mezcla de carne podrida y calcetines sucios combinada con el hedor de una cloaca que se dispararía como una bomba (fétida, en este caso) por medio de un cañón de agua, según publica la BBC.
Un producto orgánico que la Policía ya piensa en exportar
La composición de la ‘fragancia’, imposible de quitar ni con el mejor de los jabones durante horas, es completamente orgánica, y no artificial.
Se trata, sin más, de una composición de levadura en polvo y otros ingredientes “secretos” que la policía israelí espera poder comercializar y venderlo a otras fuerzas policiales en el mundo.
























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